Super 8 (2011): de lo viejo y lo nuevo.
El SEÑOR "S" Y EL SEÑOR "J":
Terminada la premiere, los dos directores se dirigieron a la fiesta. El señor "J" tenía una sonrisa de oreja a oreja, mientras que la expresión del señor "S" era alicaída, seca y arrastraba los pies.
El señor "J" no paraba de elogiar los trabajos del señor "S", hablaba y hablaba sin parar de la inspiración que le habían proporcionado; de su espíritu aventurero, la magia que contenían y de lo que habían marcado su juventud.
El señor "S", con el mismo rictus serio, terminó de cenar primero. Se levantó y le dio unas palmadas en la espalda al señor "J", se alejó, mientras una multitud se acercaba para felicitarle por su último trabajo.
Ya en casa el señor "J", henchido de gozo, encendió su flamante monitor de plasma. Cuando pensaba acostarse, sintonizó, ya empezada, una película en blanco y negro. "J" fue perdiendo su alegría mientras la emisión avanzaba. La emoción se apoderaba de él, de forma más y más profunda.
Al terminar, el señor "J" vio que la película se titulaba "La lista de Schindler", dirigida por un tal señor "S". Recordó las palmadas en la espalda después de la cena y "J" se echó a llorar.